2026: El Año de la Rueda y el Retorno al Origen
Por Rubén Escartín | Ene 1, 2022 | 6 min. de lectura.
El impacto en tu presente
Estamos entrando en un ciclo numérico 10 (2+0+2+6), el arquetipo de la Rueda de la Fortuna. Como he explicado en la conferencia «Conectando con las Energías de 2026», este no es un año para quedarse estático. Es un tiempo de movimiento cíclico, de cosechar lo sembrado y, sobre todo, de encontrar el soporte necesario para no marearse con el giro de la vida.
El 10 representa la perfección Divina y el retorno a la Unidad
El 0 simboliza la eternidad y la potencialidad infinita
El 1 marca el inicio de una nuevo ciclo
Venimos del año del Ermitaño, de introspección y ahora estamos en un nuevo comienzo, entramos en una «Octava Superior».

La Energía de 2026 como Soporte de Sanación
¿sabías que en el corazón de esa rueda habita una energía profundamente femenina?
Si jugamos con la palabra latina ROTA (Rueda) Proviene del latín y conecta con una energía dinámica y cíclica, la rueda siempre está en movimiento, como una noria o la rueda de un hámster. Si se detiene, se cae. La rueda activa temas kármicos y ciclos pendientes que hemos estado posponiendo (con la pareja, el dinero, etc.). Así que prepárate porque este Arquetipo «va a llamar a tu puerta el ciclo álmico que te toca resolver», pues nada gira en la rueda que no haya sido sembrado previamente.
El arquetipo nos invita a salir del tiempo lineal (la mente, las herencias) y colocarnos en un tiempo cósmico, su palíndromo muestra claramente cómo el final de un ciclo es el principio del siguiente, eliminando la jerarquía del tiempo. Su palíndromo: ATOR. En la sabiduría antigua, Hathor (Ator) es la diosa madre, la dadora del maná, la que nutre y sostiene al iniciado.
Esto nos da una clave fundamental para este año: El soporte de tu rueda es tu energía femenina. El centro de tu estabilidad no es mental, sino que reside en la huella que el vínculo materno dejó en ti.
El Arquetipo del Mago/Alquimista está implícito a través del número 1, te ayuda a hacerte responsable de tu «tierra fértil» y decidir conscientemente qué sembrar: amor, claridad, bondad. Te invita a dejar de ser víctima y ser el/la creador/a de una nueva realidad.
En el centro de la rueda está el soporte (Tenet es otro palíndromo) y es Ator. El arquetipo ayuda a desarrollar la capacidad de sostener las situaciones que se activan en nuestra vida sin derrumbarnos, acogiéndolas para poder manejarlas.
La rueda expulsa hacia fuera lo que ya no está anclado en el centro, es como un «charco de barro» que te salpica en la cara para obligarte a ver lo cosechado.
«Si algo sale de tu vida este año, es porque ya no está alineado con tu centro»
Rubén Escartín
🎥 Mira la Conferencia Completa: si te perdiste la explicación profunda sobre cómo navegar este año y quieres realizar la Práctica de Conexión con el nuevo Arquetipo, puedes ver el vídeo aquí:
Para no marearse con el giro de la rueda, hay que habitar el centro
Alinearte con la energía del Arquetipo que predomina este 2026, puede ayudarte para:
- Dejar de Marearte: El que está en el extremo de la noria se marea y vomita; el que está en el centro observa y percibe todo sin que le arrastre.
- Cerrar Ciclos Kármicos: Alinearte te permite cerrar bucles heredados y antiguos.
- Paz y Observación: Habitar el centro te facilita observar tu mundo actual (familia, trabajo, preocupaciones) con paz, sin miedo y sin necesidad de huir.
- Recuperar el poder interno: para intervenir y actuar sobre tu propia programación.
Además la práctica energética te ayudará para:
- Limpiar tu Campo Energético: la «Tubería de Luz» te ayudará para elevar tu frecuencia y limpiar densidad, presión y emociones atrapadas.
- Conectar con el Centro de Hathor: Sentir el soporte, la estabilidad y la endereza que te da la energía femenina de la madre en el centro.
- Visualizar Radios de Aprendizaje: Identifica las opciones y cualidades que se iluminan para ti para llegar al centro, apoyándote en las Leyes Universales.
2026 te invita a dejar de ser un hámster en la rueda y empezar a ser el Mago que decide qué sembrar.
No tengas miedo a lo dinámico, sino a la inmovilidad y la inercia, usa este fantástico año para sembrar algo nuevo desde la consciencia.
Para apoyarte en este proceso de transición, el curso «Sanando el Vínculo Materno» ha sido diseñado específicamente para alinearse con este arquetipo y dejar de repetir los patrones de carencia, de dolor de tu linaje materno abriéndote a tu capacidad de materialización y así nutrir tus propios proyectos.